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Poema 4
Tengo miedo
que en la próxima vendimia
una euforia escarlata
me conduzca
hacia lagares ajenos.
Ya no hay yemas ni sarmientos
que resguarden
los dulces sonidos,
la información cromosómica
del sabor a deseo.
La falta de poda
ha secado los viñedos
como nuestro amor
cuando visitamos la campiña:
todo era hielo sobre hielo.
Yo quise rescatar las cepas
entumidas de distancia, pero
ciegos los rayos de sol
y la falta de humedad,
eternizaron
la parada invernal de
nuestros surcos.
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